Frente a la arbitrariedad de cualquier autoridad —ya sea municipal, estatal o federal— existe un espacio donde prevalece la razón sobre la fuerza: la Constitución. Entendemos que detrás de cada proceso judicial o acto de autoridad, lo que está en juego no es un expediente, sino tu tranquilidad y tus derechos constitucionales.
Nos especializamos en ser la última línea de defensa para los intereses más complejos. En momentos donde el ejercicio del poder parece no tener límites, nos encargamos de establecerlos. Mediante el juicio de amparo (directo o indirecto), defendemos tus derechos humanos frente a actos de autoridad, leyes o normas que sean contrarias a la Constitución mexicana.